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Historia, naturaleza y tradición. Turismo rural en Santa Elena

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Historia, naturaleza y tradición. Turismo rural en Santa Elena

Por Ana Laura Preciado

Si las viejas piedras hablaran, seguro nos platicarían historias sorprendentes de la Guerra de Castas acontecida en la Península de Yucatán en 1847, la cual duró cerca de 50 años. Vestigios de aquel enfrentamiento aún se pueden observar en la comunidad de Santa Elena, Yucatán, un lugar que se alza con esplendor sobre pequeños cerritos que destacan sobre la planicie de la región.

Para conocer un poco más acerca de los relatos que Santa Elena tiene por contar, el equipo de Ek Mukul Tours liderado por Gladys Ek Collí y Rafael Mukul Vega, junto a su inseparable motocarro, nos guiaron a través de las entrañas de la población para enseñarnos las riquezas del entorno… ¡Auténticos atractivos rurales del estado!

El primer punto primordial que visitamos fue la Iglesia de San Mateo, asentada sobre la punta de un pequeño cerro; un lugar que capta tu atención desde el momento de tu llegada. Fue erigida cerca del año 1779 y es un sitio histórico que presenció hechos importantes de la Guerra de Castas. En un costado podrás encontrar el icónico Museo de las Momias, que alberga los restos óseos momificados de cuatro infantes, así como también un poco de la historia de los cenotes, grutas y otros atractivos de la región.

Al salir del museo el sol ya se encontraba en su apogeo, por lo que corrimos a refugiarnos bajo la sombra del motocarro, que con velocidad y eficiencia nos transportó a nuestro siguiente punto: el oratorio. Este espacio es una representación del sincretismo de la cultura maya y la española; el altar está armado de piedras blancas, y en el centro, tiene la cruz original también tallada en piedra.

En cada punto de salida podrás encontrar un oratorio restaurado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), y por su ubicación estratégica, estos recintos servían para orar y pedir por protección para regresar sanos y salvos a casa, cada vez que viajaban a otra comunidad.

De regreso en el motocarro, Gladys aprovechó para platicarnos que uno de los objetivos principales de Ek Mukul Tours es integrar a diferentes familias del poblado para que puedan ofrecer sus servicios e impulsar todavía más la economía comunitaria, tal como fue el caso del nuevo punto que nos esperaba: el meliponario Túumben Xunan Kab.

Inmerso dentro del monte, la ruta hasta nuestra siguiente parada fue toda una travesía con mucha vegetación, en donde se podía respirar el aire más puro; luego de avanzar 7 km de veredas de terracería finalmente llegamos al meliponario. Ahí, hay un grupo de seis mujeres que están trabajando en la conservación de la abeja melipona, un insecto muy sagrado para los antiguos mayas.

En Túumben Xunan Kab el grupo de meliponicultoras se encarga de cuidar a la abeja, cosechar la miel y elaborar diferentes productos derivados de este sagrado elixir.

Dimos un breve recorrido por el lugar, conocimos un poco más de las abejas y echamos un vistazo rápido en el interior de las cajas; al observar estos pequeños mundos hechos de resina y miel, pudimos corroborar que las habilidades de construcción de estos peculiares insectos ¡son impresionantes!

El tenue olor a miel que flota en el aire nos levantó el apetito. Fue ahí cuando nuestros estómagos comenzaron a rugir del hambre, revisamos los relojes y, ¡ya eran más de las 2:00 pm! Nos despedimos de nuestras amables anfitrionas y tomamos rumbo para regresar a la civilización.

Ya de vuelta en el corazón de Santa Elena, nos adentramos en una pequeña casa maya hecha de mampostería y huano, que nos esperaba con una nueva experiencia para deleitar a nuestros paladares.

Una vez dentro de la choza nos saludaron Elsa Lozano y María Collí, dos expertas de la cocina tradicional que ofrecen a todos los interesados en la gastronomía yucateca, un taller de cocina para aprender a elaborar diferentes platillos regionales como lo es el pollo pibil y el sikil pak.

Mientras Elsa y María nos explicaban, la pequeña Alexa Collí escuchaba atentamente la explicación que su mamá nos brindaba, para luego unirse a la demostración y remover parte de los ingredientes que componían el delicioso sikil pak que pudimos probar mientras tomábamos el taller.

En la parte de atrás de la casita, hay otra choza idéntica hecha de los mismos materiales y estilo de construcción. Ahí, Pastora Ek y Margarita Itzá nos enseñaron a tortear y a cocinar nuestras propias tortillas. Entretanto, cuando colocamos nuestras creaciones sobre el comal, doña Pastora agregó que en la antigüedad las personas decían que si tu tortilla no se inflaba cuando era calentada, significaba que no podrías casarte o todavía no estabas lista. Sin mucha sorpresa, observé como la mía no se infló… mucho.

Nuestro rato ahí estuvo lleno de risas, tortillas y delicioso pollo pibil acompañado de agua de horchata que con mucho cariño Elsa y María nos habían preparado.

Con la panza llena y el corazón contento seguimos nuestro recorrido por Santa Elena para llegar a nuestra última parada: el temazcal. Ahí, los visitantes pueden acudir para purificar el cuerpo y mente a través de meditaciones guiadas por Orlando, quien nos dio una explicación sobre cómo ayuda a las personas a conectar con la naturaleza y entrar en un estado de paz.

De regreso a nuestro punto de partida, el equipo de Ek Mukul Tours nos platicó que su plan es continuar añadiendo nuevos atractivos que motiven a las personas de Santa Elena a dar a conocer sus productos y servicios.

Estamos en un sitio rico de historia y cultura, además es un poblado auténtico que mantiene sus raíces mayas. Santa Elena vale la pena y mucho, finaliza Gladys con este dinámico recorrido al pasado en el presente a través de Santa Elena.

¿Quieres conocer Santa Elena? ¡Contacta a nuestros amigos de Ek Mukul Tours!

FB: Ek-Mukul Tours

Celular: (997) 145 60 49

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