Tres conventos del sur de la Península

Por Abraham Guillen

Hoy te contaré sobre tres conventos que poseen una increíble arquitectura y que seguro te interesarán lo mismo por su historia, como por las fuerzas del tiempo.

Convento de San Francisco de Asís

Se ubica en Oxkutzcab, muy al sur de la península. Entrando a la explanada subes unas pequeñas escaleras que dan hacia la fachada principal de la iglesia, recorriendo su rededor te sorprenderás con unos hermosos arcos que la adornan y dan con vista al cielo, el convento está pintado de un color amarillo, casi marrón.

Por las tardes y conforme va cayendo el sol estos arcos van haciendo un hermoso juego de luces y sombras que para mí son dignos de esperar.

Sus pasillos, así como el resto del convento, siguen la tendencia de estos arcos, algunos más grandes que otros, por dentro se le hizo algunas restauraciones que los hacen ver al puro estilo colonial siguiendo ese tono que tienen por fuera.

En el corazón del convento te encuentras un cuadrángulo adornado con 12 pequeños arcos y por la parte superior se ubican una seria de columnas puntiagudas, con el pasar del sol sobre éstas, van haciendo una sombra que te va guiando y con la ayuda de los arcos que la adornan puedes determinar la hora del día; mirando a través del cuadrángulo sobresale el campanario del convento que también puedes observar desde la explanada principal.

Convento de San Antonio de Padua

En segundo lugar y a 30km de Oxkutzcab se encuentra esta pequeña localidad llama Ticum, comisaría de Tekax, aquí se sitúa el convento de San Antonio de Padua. Este lugar en particular tiene un hermoso templo resplandeciente junto a la carretera. En el interior hay una columna semicurva que conecta ambas paredes de extremo a extremo y a un costado una especie de escaleras que dan acceso a esta columna, puedes subir y contemplarla desde lo alto. Observarás que a pesar del tiempo las paredes se han conservado bastante bien; al fondo hay algunas pinturas que adornaban las paredes de esta iglesia; más al fondo se encuentran unas lápidas, así que pensé que este lugar se ha vuelto algo así como un cementerio de gente importante de la localidad; estando adentro se ve en lo alto de sus paredes como unos pequeños árboles han dejado caer sus raíces creciendo de arriba para abajo.

Convento del Cristo de las Ampollas y el complejo religioso de San Bernandino de Siena

En Ichmul, comisaría de Chikindzonot, existen dos edificaciones, una en mal estado y otra en mejores condiciones. Primeramente, serás atraído por el que está en mal estado aunque sus paredes se ven muy conservadas, a esta edificación se le conoce como el complejo religioso de San Bernandino de Siena; sus columnas van haciendo un efecto de punto de fuga de lo largo y alto que está; en su interior las entradas de los lados están adornadas con una serie de arcos con relieves, así como el de las conchas, llegando hasta el final te encuentras con un campanario que corresponde al segundo templo de esta localidad que es dedicado al Cristo Negro de las Ampollas.

Recorriendo su alrededor observas que es inmenso, en lo alto puedes ver el complejo en todo su esplendor, recomendando un poco de cuidado ya que allí sientes que el viento sopla más fuerte.

Después de eso, las escaleras suben un poco más y dan al techo del templo del Cristo de las Ampollas, allí podrás ver a toda la pequeña localidad, aseguro que es una emocionante experiencia, claro está, se debe tener mucho cuidado.

La construcción del complejo religioso de San Bernandino de Siena quedó trunca cuando se desataron una serie de hechos históricos importantes por la zona, mucho tiempo después se construyó el templo del Cristo de las Ampollas.

Dato curioso

Pasando Peto, que está antes de llegar a Ichmul, no puedes dejar de visitar la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, que cómo los anteriores, te sorprenderá con su belleza; avanzando una cuadra más te encontrarás con unas paredes antiguas que son vestigios que le corresponden a la capilla San Antonio, siglos atrás ésta iba a ser la capilla principal, pero en el momento de su construcción llegó la Guerra de Castas que trajo consigo la peste e hizo que los pobladores de Peto lo abandonaran; cuando la epidemia acabó no se pudo retomar la construcción y se edificó la parroquia de la Asunción.

Ahí afuera hay mucha aventura y exploración que te está esperando con los brazos abiertos, los fines de semana son perfectos para salir de paseo con la familia y recorrer estos lugares y de empaparte de su historia y admirar su arquitectura.

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