Remembranza a Gustavo Río Escalante

A 140 años de su natalicio
Nacido un día después del aniversario de su natal Mérida, don Gustavo, violinista, cantante y compositor, nos dejó un valioso acervo que, a pesar de ser abundante, se mantiene poco conocido de la memoria colectiva del yucateco contemporáneo

Por: Francisco F. Gamboa

Gustavo Río Escalante (1880-1963), el cantor compositor, nació el 7 de enero a las cinco de la tarde en la Mérida decimonónica. Hijo de Bartola Escalante Cantón y de Ricardo Río Bates, (quien lastimosamente falleció cuando Gustavo tenía ocho años), pasó una infancia en la que siempre estuvieron presentes el circo, el teatro y los viajes a la playa.

Durante las vacaciones de verano, doña Bartola y sus hijos pasaban la temporada en Yaxactún*, en ese entonces a las afueras de Progreso, en donde Gustavo tuvo sus primeros destellos musicales jugando con botellas de agua con las que formaba escalas musicales e interpretaba fragmentos de canciones que memorizaba, además de polcas y mazurcas que iba componiendo; era tal su talento que el ex-Gobernador Manuel Cirerol y Canto, quien tenía su casa de descanso junto a la de doña Bartola, lo mandaba llamar durante las tardes para disfrutar de una audición.

Durante su juventud formó un ensamble llamado “Los Dos Becuadros” (en donde tocaban arreglos del mismo Gustavo), fue barítono de una compañía de zarzuela y violinista de diversas estudiantinas. Su hermano Ricardo, recién llegado de París, fue el primer pianista en presentar en Yucatán el repertorio de Beethoven, Mozart, Schumann, Chopin y Liszt.

 

 

De 1898 a 1901 realizó un viaje a la Ciudad de México para estudiar violín con Pedro L. Manzano, quien también fue profesor de Julián Carrillo; durante su breve estancia se empapó del movimiento musical del que destacaban figuras como Ricardo Castro y Melesio Morales y conoció a Amado Nervo y a Luis G. Urbina.

En 1905 la suerte le sonríe de nuevo siendo becado por el gobierno yucateco para estudiar canto en París con Antonio Baldelli y René Fournet. Nos encontramos en el alba del siglo XX y compositores como Debussy, Saint-Saëns y Puccini se encuentran vivos y activos; de éste último, Río Escalante nos cuenta en sus Memorias: “se puso La bohème y Puccini la escuchó desde un palco y el público, al reconocerlo, le tributó una gran ovación (…). Allí tuve el gusto de conocerlo”. En París tuvo la oportunidad de asistir a cuanto concierto y funciones de óperas pudo, de presenciar a Pablo Casals y Wanda Landowska, y de convivir con Rubén Darío. Hacia finales de agosto de 1907 se traslada a Roma huyendo del invierno parisino, en donde continúa sus clases con Rafaello Terzziani.

A su regreso a Mérida queda fascinado con la hermosa arquitectura del recién inaugurado Teatro Peón Contreras y ofrece lecciones de canto y recitales privados. En septiembre de 1911 Francisco I. Madero se encontraba de gira política por Yucatán y se ofreció un recital en su honor, en donde Río Escalante cantó Tosca y Desio.

Durante los años siguientes don Gustavo se dedicó principalmente a la docencia y a la composición, fue profesor fundador del Conservatorio de Mérida y en 1917 estrenó El collar de zafiros, su primera zarzuela, con libreto de Serapio Baqueiro. Escribió el libreto y la música de dos óperas de temática maya: Kinchí (1923) e Xtabay (1928), ambas estrenadas exitosamente en el Teatro Peón Contreras; de la primera, el 14 de octubre de 1924 el noruego Halfdan Jebe escribió para el Diario de Yucatán: “… En la ópera Kinchí, Gustavo Río se ha alejado de Donizetti y Verdi buscando modelos en autores más modernos, e inspiración en momentos artísticos de un pasado olvidado, digno de resurrección y remembranza”. Asimismo es autor del ballet El Corsario, estrenado en 1940 bajo encargo de la bailarina Nina Shestakova. Escribió los poemas sinfónicos La danza de los aluxes, Las noches de Mérida, Vida campesina, 1910, y otras piezas como la Suite Yucateca o su Sinfonía de las Ranas.

Don Gustavo falleció a los 83 años en 1963 dejándonos una herencia musical siempre inspirada en la cultura maya y en las costumbres de nuestra entidad.  En su honor, la Escuela Superior de Artes de Yucatán formalizó la Orquesta Sinfónica Gustavo Río Escalante, integrada por alumnos de la Licenciatura en Artes Musicales y ofreciendo su concierto debut el 11 de abril de 2013 bajo la batuta de su director fundador, Mahonri H. Abán.

 

(*) Lugar hoy inexistente

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