Inspiración Natural, 20 de Noviembre

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Inspiración Natural, 20 de Noviembre

Esta comunidad enclavada en la selva de Calakmul puede considerarse un verdadero centro artesanal. Sus pobladores aprovechan los recursos que les brinda la jungla para expresarse y tener alternativas económicas que no pongan en riesgo el equilibrio de la reserva. El arte, el ingenio y la destreza manual al rescate de la jungla.

Uno de los talleres de Nek’ich’ché, de la familia Dzib Mukul, quienes elaboran artesanías con lo que brindan árboles maderables y plantas medicinales y de ornato. Al interior de su hogar se crean aretes, pulseras, figuritas, lápices y llaveros con semillas de marañón y de mango; cáscaras de guaya, espinas de ceibo o cortezas y flores de coco. Todos los recursos provienen de árboles caídos y de la recolección selectiva.

Otro sitio es la casa de Mateo Marín, agricultor y ganadero, dedicado también a la talla de maderas tropicales: granadillo, chacte’coc, pucté, chicozapote, yaxnic, ciricote, ramón y el jabín, una madera dulce y noble -como la describe don Mateo- de tono amarillo cremoso. El material se obtiene de la recolecta y del aprovechamiento de árboles caídos, nunca de la tala. Utilizando un torno eléctrico, además de mucha paciencia y precisión; los artesanos que trabajan con Mateo crean piezas de tersa madera, como vasos tequileros, joyeros, portarretratos, bases para velas, fichas de dominó, tableros de ajedrez, llaveros, dijes… han convertido la dura madera en un dúctil elemento que huele a selva y puede cobrar múltiples formas.

En 20 de Noviembre es posible apreciar la factura de dos de las artesanías más representativas de Campeche: los textiles y las hamacas. En el taller familiar Hilos de Vida, las labores se reparten entre todos sus miembros: el padre se dedica al urdido de hamacas, mientras que madre e hijas demuestran su destreza en los bordados con punto de cruz y en el tejido de tradicionales batas campechanas.

Destaca la cooperativa Tun Ben Ka’ab, formada por veinte mujeres que crían y conservan a la benévola abeja melipona, oriunda de la península, para aprovechar su miel y cera en distintos productos, ya sea alimenticios, de belleza o para la salud. Varios son los factores que hacen a esta abeja tan especial, entre ellos el hecho de no tener aguijón – lo que facilita la extracción de la miel – y que elige solo aquellas flores en excelente estado para polinizar. Las meliponas se crían en troncos ahuecados llamados jobones t construye pequeñas burbujas con la cera que segregan.

Las mujeres del meliponario extraen con una jeringa hasta un litro de miel. La producción de estas abejas es muy baja, sin embargo, su miel es muy pura y de alta calidad, y excelente para el cuidado de la piel. Por ello, es la base de los jabones, gotas oftálmicas y cremas que fabrican en esta cooperativa.


HAZ TUYA ESTA EXPERIENCIA

  • Grupo Ecoturístico Luu’m bec
    Contáctalo para visitar a los artesanos de la zona
    Cel: 983 165 9116
    [email protected]

CÓMO LLEGAR

  • El ejido 20 de Noviembre está a 314 km al sureste de San Francisco de Campeche, por autopista 186; al pasar Xpujil, continúa hacia Chetumal. Llegarás a un retén militar, desvíate a la derecha sobre la carretera y continúa 5 km hasta llegar a la entrada de la comunidad.
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