Guía Express Vol.II #AsómateALaPenínsula

Por Julio Leal Ortiz

Cenote Balmí

La entrada al cenote es mediante una rústica escalera junto a las raíces de un imponente álamo, que sólo permiten dejar entrar una pequeña estela de luz que ilumina la poza natural de agua a 10 metros de profundidad.

En una de sus paredes se puede apreciar manos mayas plasmadas, lo que nos indica que ese lugar en su momento fue habitado.

Cómo llegar: Del centro del poblado de Homún se toma la calle 19 y se avanza 2.8 kilómetros de carretera pavimentada que conduce al poblado de Huhí donde se toma el margen izquierdo y se recorren 1.6 kilómetros de camino blanco en buen estado hasta llegar al cenote.

 

Xcambó

A unos 5 minutos de las salineras podrás encontrar lo que en su momento pudo ser una gran ciudad maya, hablamos de Xcambó, perteneciendo al municipio de Dzemul. En el lugar podrás admirar las pirámides como: “el Templo de la Cruz”, “el Templo de los Sacrificios”, así como “la Capilla de la Virgen”.

Dato interesante es que los pobladores de Dzemul se reúnen cada año a celebrar el milagro de la Virgen, que hace muchos años apareció en el sitio, en la capilla se realiza esta veneración.

Cómo llegar: En el puerto de Progreso se debe tomar la carretera que te lleva hacia Telchac Puerto, de ahí se toma la desviación con rumbo a Dzemul.

 

Salineras de Xtampú

En Xtampú se trabaja con la sal; al llegar podrás encontrar a don Raúl y su familia, ellos forman parte de una cooperativa llamada “Sociedad Cooperativa Meyab Taáb”, son 30 personas que trabajan arduamente de 2 a 9 de la mañana, extraen la sal de las “charcas mayas” de manera artesanal y esto lo hacen mediante unas canastas que son elaboradas por ellos mismos con bejucos.

¿Sabes qué es lo mejor?  Por $10 puedes obtener tu bolsa de sal de un kilo, o adquirir una de las canastas que han elaborado de manera artesanal con palma.

Cómo llegar: En el puerto de Progreso se debe tomar la carretera que te lleve hacia Telchac Puerto, de ahí se toma la desviación con rumbo a Dzemul.

 

Puerto de Sisal

Es el lugar perfecto para descansar y apartarse del ruido de la ciudad; la arena blanca de sus playas y sus aguas turquesa, son ideales para esperar en el muelle un bello atardecer, además, al adentrarte en sus manglares encontrarás gran variedad de aves y peces, con suerte podrás apreciar la belleza y elegancia del vuelo de los flamencos.

El poblado es pequeño y tranquilo, sus habitantes son amables y serviciales, haciéndote sentir como en casa; al caminar sus calles, podrás encontrar una gran cantidad de murales realizados por los mismos pobladores.

Cómo llegar: pasando el periférico de la ciudad de Mérida, te puedes incorporar a la carretera Mérida-Tetiz y más adelante a la carretera Hunucmá-Sisal.

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