El Palmar, paraíso desconocido de Yucatán

El Palmar, Yucatán (Foto: Mariana Baenove)
Aguas cristalinas rodeadas de palmeras y una tranquilidad placentera es lo que encuentras justo en uno de los lugares más hermosos que me ha tocado conocer.

Por Mariana Baenove

Después de unos 25 kilómetros de camino estrecho desde Celestún, llegamos a El Palmar. En el transcurso encuentras lagunas rosadas como en Las Coloradas y aves de la región: patos, flamencos, gaviotas y si tienes mucha suerte puedes encontrarte hasta un jaguarundi*. Para tomar en cuenta les comento que no es posible seguir el recorrido  cuando el camino se inunda por temporada de lluvias.

Llegando a esta paradisiaca playa se encuentra el emblemático faro del lugar; sus 35 metros de altura lo coronan como el faro más alto de Yucatán. Dependiendo del farero, te permiten subir hasta la cima para admirar la vista panorámica del hermoso mar, la vegetación y las lagunas que se encuentran alrededor.

Les contaré que además de la hermosa vista logré mirar a tres delfines paseando por la costa, incluso ver cómo éstos se acercaban curiosos a una lancha que estaba pescando un poco alejada del mar; al igual que una enorme tortuga que estaba decidiendo en qué parte sería bueno para salir del mar y anidar sus huevos. ¡Vaya que fue de las experiencias más bellas que me han sucedido! Era la naturaleza siendo magnífica ante mis ojos y que, según el farero, son cosas que suelen suceder muy seguido.

El Palmar se encuentra a casi 30 kilómetros de Sisal con un largo y  pesado tramo de manglar, que lo hace la opción más complicada para llegar y que únicamente se logra con lancha. Se puede acampar y el farero te permite hacerlo en el espacio cerrado que tiene para algunos casos de seguridad. Lo que no encuentras es baño ni restaurante, así que debes estar prevenido sobre estas dos necesarias cosas.

Puntualizo llevar una bolsa para guardar toda la basura que generamos, es muy importante mantener sumamente limpios todos los lugares naturales que visitamos.

Les comparto sitios no tan conocidos con la confianza de saber que ustedes los cuidarán con el mismo amor que yo. No hay más por decir con la información, mi experiencia y mis consejos para que vayan a disfrutar de un pedazo maravilloso que nuestra Península tiene.

(*) Pequeño gato salvaje pariente del puma.

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