Conoce algunas de las albercas naturales más bonitas de México

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Pozas cristalinas o de color turquesa creadas por la naturaleza, donde es posible echarse un chapuzón.

Si eres amante de los chapuzones, seguramente guardarás en la maleta el traje de baño cada vez que viajas, sin importar el destino. En México, la naturaleza es generosa y, además de regalarte paisajes de ensueño, también te ofrece la oportunidad de sumergirte en alguna de sus albercas naturales regadas por todo el territorio, formadas por cascadas, manantiales o filtraciones de agua en las rocas.

Si te gusta la naturaleza y el agua, apunta los siguientes lugares para visitar en un futuro —cuando el semáforo epidemiológico de cada uno lo permita—, donde encontrarás pozas cristalinas para zambullirte a gusto.

En Destinos platicamos con Ena Buenfil, fundadora de la touroperadora Huaxteca.com para conocer dos albercas naturales de San Luis Potosí.

Minas Viejas

Está en el municipio El Naranjo, en la Huasteca potosina. Es conocido por su cascada de 50 metros de altura. No es tan grande como la de Tamul, de 105 metros, pero Minas Viejas también te va a enamorar. Es posible llegar a ella caminando. 

El verdadero atractivo de esta cascada son sus pozas que se forman por la caída del agua. Puedes nadar en ellas después de haber descendido 50 metros a rappel, a un costado de la cascada. Aunque, si no te entusiasman las emociones fuertes, solo relájate dentro de una poza.

En la Huasteca potosina es común que se formen pozas naturales, pues el agua de cascadas y ríos tiene carbonato de calcio. Este, al solidificarse cuando baja el nivel del agua y con ayuda de la fuerza de la misma, genera una costra de minerales de forma circular.

minas_viejas_2.jpg

Foto: huaxteca.com

Minas Viejas tiene una alberca natural de alrededor de 50 metros de diámetro. Hacia río abajo, encontrarás muchas más, de entre cinco y 10 metros de diámetro, las cuales podrás recorrer haciendo un salto tras otro.

También es posible acampar en esta zona. El sitio más cercano a Minas Viejas está a solo 50 metros y, si buscas un hospedaje más cómodo, tendrás que trasladarte hasta el municipio El Naranjo, a 20 minutos en coche.

La mejor manera de llegar es desde Ciudad Valles, punto central para trasladarte a cualquier lugar de la Huasteca potosina. Parte desde ahí ya sea en coche o en autobús. Si vas en auto particular, ve sobre la carretera hacia San Luis y toma la desviación del kilómetro 7 para seguir el camino Estatal Valles-El Naranjo, conocido por su circuito de cascadas: Cascadas de Micos, en el kilómetro 20; Minas Viejas, en el kilómetro 70; y, más adelante, verás El Meco y El Salto.

En el kilómetro 70 toma la desviación entre los cañaverales para subir a la montaña. Desde este punto, la entrada a la cascada de Minas Viejas está a sólo 5 kilómetros, pero el acceso solo lo puedes hacer caminando o en transporte privado. Si deseas comer algo, en la entrada de la cascada verás gente ofreciendo comida a la leña.

Puente de Dios

Se llama así, cuenta Ena Buenfil, porque el río Tamasopo erosionó la roca y esculpió un puente natural de 10 metros de longitud, aproximadamente. El puente, curiosamente, conecta dos cerros. Pero eso no es todo: debajo de él está la Poza Azul, de unos 40 metros de diámetro y 20 metros de profundidad, la cual se ilumina con los rayos del sol a cierta hora del día.

Además de nadar en ella, tienes la opción de hacer una caminata. En temporada baja, sobre todo, existe la posibilidad de bucear en la poza.

Solo encontrarás hoteles y restaurantes en el pueblo de Tamasopo, a unos 5 minutos en coche de Puente de Dios. En este atractivo solo hay pequeñas tienditas. 

Esta maravilla natural se localiza en el municipio de Tamasopo, en la comunidad de El Cafetal.Desde Ciudad Valles  toma la autopista nueva hacia San Luis y la caseta que indica la desviación hacia Tamasopo. En unos 25 minutos llegarás a Puente de Dios.

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Foto: huaxteca.com

Hierve el Agua

Las cascadas petrificadas de Hierve el Agua son un parque estatal enclavado entre las sierras Mixe y Norte del estado de Oaxaca. Su rareza se debe a que, desde hace miles de años. las cascadas se han ido moldeando por el escurrimiento de agua que proviene del interior de la montaña. Su alto contenido de carbonato de calcio hace que, al entrar en contacto con el aire, se solidifique. 

Además de contemplar estos dos monumentos naturales, puedes ir al Anfiteatro, ubicado en la parte más alta de una de las cascadas, donde se forman albercas  naturales que parecen de borde infinito y que cambian de color según la época del año. Pueden ser cristalinas, tornarse azul turquesa o hasta conseguir un tono amarillento. Los visitantes suelen nadar en ellas, lo cual no está prohibido en lo absoluto. Sin embargo, para conservar la belleza del lugar, las autoridades preferirían que los turistas se abstuvieran de hacerlo.

En estas pozas se pueden apreciar algunos pequeños canales que, se cree, fueron parte de un antiguo sistema de riego, hace unos dos mil 500 años.

La temperatura del agua va de los 22 ºC a los 25 ºC. 

Pocos lo saben, pero si quieres disfrutar del atardecer o el amanecer en las cascadas petrificadas, en el lugar hay cabañas en renta a muy bajo costo. También puedes dormir en tienda de campaña.

Hierve el Agua se encuentra a 70 kilómetros de la capital de Oaxaca. Desde ahí toma la carretera que conduce hacia Mitla y Teotitlán del Valle; luego toma la desviación hacia San Lorenzo. 

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Foto: iStock

Poza Pata de Perro

Estas pozas tienen la forma, según la imaginación de la gente, de huellas de perro. Se encuentran en Puebla, en el Pueblo Mágico de Cuetzalan.

Cada poza tiene cinco círculos: cuatro pequeños y poco profundos y uno más grande y hondo. Son varias pozas conectadas, así que podrás ir de una en una, siempre y cuando lo hagas en compañía de un guía. Lleva ropa cómoda y calzado antiderrapante.

El costo de acceso ronda los 50 pesos por persona e incluye también la visita al Cañón Sagrado y a la Garganta del Diablo.

Es importante mencionar que el acceso puede resultar riesgoso para la mayoría de los adultos mayores y personas con movilidad reducida, debido a las condiciones del terreno y porque se requiere tener buena condición física. Hay que usar casco y chaleco salvavidas.

Desde el centro de Cuetzalan, tendrás que hacer una caminata de 40 minutos para llegar a la Poza Pata de Perro.

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Foto: cuetzalan.gob.mx

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