Leer es nuestro destino

Por Gabriela Pérez Tut

Acaba de transcurrir y ya la extrañamos, es la FILEY, el “X’matkuil” de los intelectuales decían por ahí en redes sociales. Hubo para todos los gustos: expresiones musicales (desde música clásica, ensambles varios, rap, etcétera), teatro, autores, pláticas, talleres, editoriales. Cada feria me deja satisfecha y siempre hago la remembranza de la primera, recuerdo que Denisse Dresser presentó su libro “El país de uno”, lo presentó el Lic. José Luis Preciado, a quien varios años después tendría el gusto de conocer como jefe y con el que continúo trabajando. Fue justamente hace seis años, la misma autora lo recordó en la charla de su libro “Manifiesto mexicano”.

Así la FILEY se fue viviendo, como invitado especial Sergio Ramírez (Premio Cervantes 2017), quien compartió su experiencia en el mundo literario; entre autores como Lydia Cacho, Juan Villoro, Francisco Martín Moreno, Paco Ignacio Taibo II, Benito Taibo, quienes ya habían estado presentes en ferias anteriores, pero también personalidades nuevas como Enrique Serna, Alejandro Magallanes, talento local como Jorge Pech, Sarah Poot Herrera, Carlos Martín Briceño.

Héctor Manjarrez, fue el ganador del Premio a la Excelencia en las letras “José Emilio Pacheco”. Dentro de la feria se celebró además el VI Encuentro de Cinematográficos, el de Moneros y el de Periodismo Cultural, sin dejar pasar el XI Congreso Internacional de las UC Mexicanistas.

Libros para todos los gustos, unos polémicos como los que te contamos en esta edición de Revista Yucatán: Ladrón de esperanzas, Territorio Lolita y otros.

Dentro del Salón Chichén Itzá convergían las editoriales y ofertas dignas de una Feria Internacional. Comprar un libro deseado, una edición soñada o encontrarte con algo inesperado, para luego beber un café, son placeres que sólo se viven en esta clase de eventos. Algo también interesante era visitar el área de los medios de comunicación para descubrir cómo trabajan; son momentos inigualables en la feria, espero que las venideras sean aún mejores, más fructíferas, más soñadas, porque, “leer es mi destino”.

 

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