Víctor Cervera Pacheco: ruta al poder

Publicado el: 18 agosto 2010

victor-cervera-pachecoMérida, Yucatán, a 18 de agosto de 2010.- A seis años de su deceso, la figura de Víctor Cervera Pacheco parece mantenerse incólume en la historia política de la entidad; sobre todo porque gran parte de quienes hoy ejercen el poder el Yucatán, están de cierta forma en deuda con él, o forman parte de lo que se dio a llamar el cerverismo.

Entre las “hazañas” logradas por Cervera Pacheco, se cuenta el hecho de haber sido el único político mexicano que luego de la Revolución de 1910 logró hacerse del poder durante 10 años, cuando la Constitución establece que el período máximo para gobernadores y presidentes es de seis años.

Amado y venerado por unos, detestado y odiado por otros, lo cierto es que a lo largo de su carrera consiguió transformar la economía de la entidad, primero al reorientar la producción con el agotamiento del mercado henequenero, y posteriormente al haber sorteado con bien la más profunda crisis de México en 1995, cuando asumió por segunda vez la gubernatura.

Muchas leyendas se han tejido en torno a su persona. Todos coinciden de señalar su carácter autoritario, duro, antidemocrático. Su llegada al poder y la forma en la que consiguió mantenerse, está rodeada de actos de rebeldía y violencia, desde sus primeras incursiones políticas al frente de la Federación Estudiantil Yucateca y los célebres enfrentamientos con el ex gobernador Luis Torres Mesías.

Uno de los misterios que rodeó la vida de Cervera Pacheco, radica en su origen y nacimiento. Oficialmente, se indica que nació un 23 de abril de 1936 en la ciudad de Mérida, aunque viejos priístas sostienen que en realidad vio la luz en Dzemul, a 60 kilómetros de la capital yucateca, en noviembre de 1935. Se dice que El Balo (como lo nombraban de cariño) tuvo que hacerse de un acta de nacimiento fechada en el 36, a fin de asumir su primer cargo como diputado local, siendo el más joven en ocupar esa posición a finales de la década de los sesenta.

Desde sus inicios políticos, consiguió cimentar sus bases entre la comunidad estudiantil y campesina, pero lo que le permitió consolidar su liderazgo fue el arresto del que fue objeto en marzo de 1967, por instrucciones del entonces mandatario local, Torres Masías.

Tras su detención, bajo el cargo de agitación social, un nutrido grupo de campesinos se presentó ante Palacio de Gobierno, y sus demandas fueron seguidas de pedradas que impactaron en el edificio; la escalada de violencia fue tal, que el entonces titular del Ejecutivo no tuvo más remedio que liberar a El Balo. Desde entonces, quedó clara la fuerza representada por ese joven.

Su relación con el Carlos Sansores Pérez, a quien reconocía como su maestro en política, le permitió solidificar su carrera, en la que logró recuperar de la alcaldía de Mérida luego de que la hubiera conseguido el Partido Acción Nacional (PAN) con el también legendario Víctor Correa Rachó.

Sobre ese pasaje, el investigador Efraín Poot Capetillo indica que en las elecciones de 1970 integrantes de la Federación Estudiantil Yucateca, todavía bajo el control de Cervera Pacheco, hostigaron a los votantes, robaron casillas y cometieron toda clase de tropelías para garantizar el “triunfo” en las urnas.

Debido a su personal estilo de ejercer presión, Cervera Pacheco se enemistó con el entonces gobernador, Carlos Loret de Mola. Ese enfrentamiento, con pasajes de violencia popular, concluyó en 1976, cuando Francisco Luna Kan consiguió la candidatura de gobernador y obligó a que El Balo se refugiara en la Liga de Comunidades Agrarias, desde donde obtuvo el apoyo para hacerse de una senaduría.

A lo largo del período de 1976-1982, Luna Kan impidió la injerencia directa de Cervera en la vida política del Estado, y al momento de su sucesión, ejerció el poder de veto que tenía para cerrarle el paso a la gubernatura, pero le resultó imposible colocar a su delfín, Federico Granja Ricalde, de tal manera que desde el centro del país se decidió mandar como gobernador al general Gracialiano Alpuche Pinzón.

La debilidad de Alpuche Pinzón, aunada a los momentos de cambio que se vivieron a principios de los 80, facilitó que se socavara su gobierno. Una de las maniobras más interesantes, registradas por los medios de la época y atribuida a Cervera Pacheco, fue la distribución masiva de volantes en los que se invitaba a la gente a congregarse frente a Palacio de Gobierno para recibir juguetes, con motivo de la celebración del 30 de abril. Llegaron tres mil mujeres, quienes reclamaron al mandatario el apoyo prometido, pero éste no tuvo más remedio que negarlo, pues desconocía de lo que se hablaba. Eso provocó gran malestar.

Finalmente, el 16 de febrero de 1984, Alpuche Pinzón pidió licencia para separarse del cargo por seis meses. En ese momento, Cervera Pacheco se desempeñaba como diputado federal, y fue designado para ocupar la gubernatura. Fue así que el 16 de febrero de 1985 se nombró como gobernador interino a El Balo.

Durante su encargo, consiguió que un Congreso del Estado completamente a su favor modificara la Constitución para dejar un margen suficiente que le permitiera permanecer en la gubernatura. Tras concluir su primer período en 1988, fue llamado por el entonces presidente, Carlos Salinas de Gortari, para que se hiciera cargo de la Secretaría de la Reforma Agraria, desde donde pudo operar las modificaciones del Artículo 27 constitucional, a la vez de que afianzó su liderazgo campesino.

Gracias a diferentes modificaciones que se hicieron a la Constitución del Estado durante el interinato de Dulce María Sauri Riancho, con el argumento de “ajustar” los cambios de poder en la entidad, además de que se creó el llamado miniperíodo, también se abrió la oportunidad que permitió a Cervera Pacheco postularse como candidato de unidad por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y ganar el proceso de 1995, con lo que se hizo gobernador por segunda ocasión.

A lo largo de sus dos mandatos, creó redes de poder y dio entrada a varios de los políticos que actualmente figuran en el escenario local, como son Rolando Zapata Bello, Gaspar Quintal Parra, Nerio Torres Arcila, su hijo Felipe Cervera Hernández, y la propia gobernadora, Ivonne Ortega Pacheco, que además es su sobrina, y cuyo secretario particular, Jorge Flores, también lo fue de Cervera Pacheco.

Antes de dejar el poder, intentó formar un Consejo Electoral del Estado a modo, lo que provocó serios enfrentamientos con la federación, debido a que promovió entre los legisladores locales de ese momento, todos afines a él, que desacataran un mandato del Tribunal Electoral de la Federación.

El llamado “desacato”, derivó en el más fuerte enfrentamiento que tuvo con el poder federal, para lo que reavivó el sentimiento separatista de los yucatecos y mandó cantar el himno de Yucatán en todas las escuelas, además de que promovió una campaña para hacer un ícono de la bandera yucateca. Aunque bien visto por los yucatecos, eso resultó en una severa confrontación con el poder central.

En 2001 sufrió su primera gran derrota ante el PAN, y tuvo que entregar el poder a Patricio Patrón Laviada, para luego retirarse por tres años de la vida pública, hasta que volvió a la palestra para competir por la alcaldía de Mérida en 2004 contra el panista Manuel Fuentes Alcocer, elección que perdió. Tres meses después de los comicios, el 18 de agosto de ese año, falleció a consecuencia de un paro cardiaco.

1 Comentarios en este artículo

  1. tomas garrido avila:

    Lo considero como un títere del prigobierno como prueba,cuando jugo como candidato priista para presidente mpal.de Mérida perdió como novato ante el PAN ya que no estaba el PRI en los PINOS. Les recomiendo leer el libro “La Cofradía de las manos caídas” escrito por el Lic.Rafael Loret de Mola para conocerlo mejor,se lo recomiendo.

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