Esta ciudad tendrá que invertir US$ 278.000 en un baño público por “culpa” de Instagram

La atracción turística más fotografiada de Perth, Australia, no es un monumento, una obra de arte pública o un sitio de la Unesco.

Es el cobertizo de botes Crawley Edge, una casa de madera de color azul brillante frente a la que muchos residentes locales pasan varias veces al día sin darse cuenta.

Pero gracias a su popularidad en Instagram, este pequeño cobertizo azul se ha convertido en un problema local importante y el estado de Australia Occidental gastará cientos de miles de dólares para instalar un baño público cercano para dar cabida a los muchos turistas que acuden aquí para hacer fotos para las redes sociales.

 

La popularidad, sin embargo, puede venir con muchos problemas.

A diferencia de muchos otros lugares populares para tomar fotos, como el puente Elizabeth Quay, por ejemplo, el cobertizo de botes Crawley Edge no se encuentra en una ubicación conveniente.

Está ubicado a lo largo del río Swan, que proporciona el hermoso telón de fondo para la mayoría de las fotografías tomadas aquí. Pero también está justo al lado de Mounts Bay Road, una de las calles más concurridas de Perth.

Para visitar el cobertizo de botes, la mayoría de los turistas estacionan en calles residenciales cercanas, luego cruzan Mounts Bay Road a pie. Teniendo en cuenta que esta es una vía importante en la que los autos pasan volando en ambas direcciones, esto puede ser una experiencia angustiosa y peligrosa.

El 28 de mayo, el consejo de la ciudad de Perth se reunió para abordar el tema del turismo excesivo en el cobertizo.

“En los últimos años a habido un aumento de visitantes en esta área, con los autobuses turísticos y los visitantes que llegan en auto particular que se detienen aquí para tomar fotografías”, informa el consejo.

“La instalación pública más cercana se encuentra en Narrows Gardens, que se ubica a 2,4 kilómetros [1,5 millas] de distancia”.

El programa señala que un restaurante cercano, el de Zafferano, ha tenido problemas con los turistas que acuden a usar sus instalaciones, y el propietario afirma que algunos han sido groseros, perturbadores e incluso verbalmente abusivos.

Para resolver el problema, la ciudad de Perth ha decidido construir su primer inodoro con energía solar.

Según se informa, costará 400.000 dólares australianos (278.000 dólares) para la instalación y un adicional de 20.000 dólares australianos (14.000 dólares) por año para el mantenimiento.

El consejo agregó: “La construcción de la instalación propuesta, con la señalización adecuada en lugares estratégicos, permitirá a los visitantes del área el respiro que necesitan, sin agotar la capacidad de la instalación comercial actual”.

 

Fuente: CNN

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