Científicos hallan evidencias de tsunami en la Península de Yucatán

Por Hernán Casares Cámara

Un grupo de científicos postuló recientemente una teoría de que un tsunami ocurrió en la Península de Yucatán entre los años 500 y 800 de nuestra era, no obstante la supuesta falta de sismicidad en la zona.

Su principal argumento: la existencia en la costa oriental de la Península de un fenómeno anómalo para las características geológicas del lugar.

Se trata de algo que los científicos llaman berma, es decir, una franja de terreno a desnivel, a cinco metros de altura sobre el nivel del mar, cubierta con gran cantidad de rocas, voluminosas y pesadas.

Esta franja se extiende a lo largo de decenas de kilómetros de la costa entre Playa del Carmen y Caleta Tankah, en una parte de las costas de Cozumel y también en otras zonas de la Península.

Estas grandes rocas fueron extraídas del fondo del mar y arrojadas a la playa, por la fuerza de olas propias de un tsunami, no de un huracán, dice José Luis Romero Peñalosa, experto del Instituto de Geología de la UNAM.

¿Estabilidad tectónica?

La existencia de este fenómeno contradice la idea sobre la relativa estabilidad tectónica de la Península, donde casi no ocurren temblores -solo se han registrado cuatro sismos de consideración- ni tsunamis.

Los tsunamis registrados en el Caribe tuvieron su epicentro en puntos del mar muy lejanos a la Península y sus olas no llegan a la zona o llegan con poca fuerza, añade Romero Peñalosa.

Sin embargo, nuevos estudios sugieren que las rocas encontradas en las costas de Quintana Roo serían consecuencia de un tsunami, derivado a su vez de un fuerte sismo registrado hace más de mil años en la zona sísmica conocida como «Sistema de fallas de Motagua/Islas Cisne», en el Caribe y en territorio de Honduras y Guatemala.

Según diversos estudios, la costa oriental de la Península habría sufrido los embates de un tsunami entre los años 500 y 800 de nuestra era, que ocasionó el desplazamiento de grande rocas del suelo marino a la playa (Foto de tipsparatuviaje.com)
Según diversos estudios, la costa oriental de la Península habría sufrido los embates de un tsunami entre los años 500 y 800 de nuestra era, que ocasionó el desplazamiento de grande rocas del suelo marino a la playa (Foto de tipsparatuviaje.com)

Uno de esos estudios es el elaborado por Javier Lario, Chris Spencer, Teresa Bardaj, Ángel Marchante, Víctor Garduño Monroy, Jorge Macías y Sergio Ortega, expertos en geología, medio ambiente, matemáticas aplicadas y minerología, de universidades de Inglaterra, España y México y publicado en noviembre.

En entrevista con Central 9, la Unidad de Investigación Periodística de Grupo Megamedia, Romero Peñalosa, quien conoce de primera mano los resultados de esta investigación, dice que los autores encontraron espacios elevados (bermas), compuestos de rocas con varios metros de longitud, en decenas de kilómetros de la costa este de Quintana Roo y en Cozumel.

El trabajo se titula «Un evento de olas extremas en el este de Yucatán, México: evidencia de un evento de tsunami durante la época maya»,

Formaciones rocosas

En algunos sitios, estas formaciones rocosas se localizan a diez o doce metros de la playa y se extienden hasta más de cien metros tierra adentro, como rocas dispersas más pequeñas.

Al final de la bahía de Xcacelito, por ejemplo, dice el estudio, hay una formación rocosa con piedras que miden de 2.5 a 6.20 metros de longitud.

Imagen de la playa de Xcacelito, en Quintana Roo, donde se observa la presencia de grandes rocas (Foto de infobae.com)
Imagen de la playa de Xcacelito, en Quintana Roo, donde se observa la presencia de grandes rocas (Foto de infobae.com)

En Cozumel, la presencia de estas formaciones rocosas se observan sobre todo en la costa Este y en la zona de Playa Bonita-Castillo Real.

En algunos lugares estudiados es posible observar edificios mayas construidos encima de las formaciones rocosas y, por lo tanto, posteriores a la fecha probable del tsunami.

Uno de ellos son las ruinas de Tulum y otro los vestigios de Xcaret (un templo que descansa en una plataforma de grandes rocas), así como los edificios del norte de Kantenah, y de Xpu Há

Todos estos vestigios fueron construidos con el estilo del Período Maya Posclásico (entre 900 y 1521).

Otra prueba de la teoría

Según los investigadores, llama la atención la falta de evidencias de asentamientos previos al Posclásico en esta zona costera de Quintana Roo.

Sin embargo, esto puede ser una prueba más de la llegada de un tsunami a la zona entre los años 500 y 900.

De haber existido algún tipo de asentamiento en ese periodo, por pequeño que sea, habría acabado sepultado por las olas y las rocas de ese fenómeno y hasta el momento no se han encontrado pruebas de eso.

Los investigadores citados por Romero Peñalosa sostienen que la formación de esa muralla de rocas, su presencia en tierra adentro y el desplazamiento de grandes y pesadas rocas del mar a la playa -algunas de ellas con decenas de toneladas de peso- son fenómenos asociados a la presencia de un tsunami y no de huracanes, aunque éstos sean muy frecuentes en el área.

Estudios realizados con carbono 14 muestran indicios la llegada hace más de mil años de una ola de por lo menos cinco metros de altura sobre el nivel del mar, que inundó las tierras interiores, ocasionó la formación de bahías y canales costeros y la acumulación de grandes cantidades de rocas.

Polémica con los huracanes

Sin embargo, todo esto también pudo ser consecuencias de grandes huracanes, señalan otros estudios.

El transporte de grandes rocas por olas y los depósitos de sedimentos en las playas del Caribe está lejos de ser resuelto y su discusión sigue siendo muy controvertida entre los científicos.

Los vestigios mayas de Tulum se asientan sobre una berma, tapizada de grandes rocas, una de las pruebas de que en la zona habría llegado un tsunami hace más de mil años
Los vestigios mayas de Tulum se asientan sobre una berma, tapizada de grandes rocas, una de las pruebas de que en la zona habría llegado un tsunami hace más de mil años

Las acumulaciones de rocas como indicadores de tsunamis, como señalan algunos estudios, sigue siendo tema de debates, ya que también cabe la posibilidad de atribuir la causa a un ciclón.

Sin embargo, afirma el investigador de la UNAM, estudios detallados han demostrado que las olas de tormenta extremas no son tan eficientes como los tsunamis en el transporte y almacenamiento de grandes rocas.

De acuerdo con el estudio del grupo internacional de científicos, está demostrado que los huracanes destructivos como «Gilberto» o «Wilma» no tenían la suficiente energía para desplazar grandes rocas.

«Esos huracanes produjeron olas costeras demasiado pequeñas para poder crear murallas de roca en la costa de Quintana Roo»

«Los tsunamis sí pueden hacerlo y son capaces de extraer grandes rocas del suelo marino, siempre que sea suficiente la fractura inicial», subrayó.

«Las olas de los huracanes rara vez son capaces de emplazar grandes bloques en la plataforma continental, debido a su rápida desintegración después de la ruptura del suelo marino».

«Por el contrario, los tsunamis tienen más posibilidades de colocar grandes rocas en la costa, debido a la mayor duración de su acción».

Parecido a zonas de Australia o Chipre

Los investigadores añaden que «muchos estudios han documentado que esas grandes murallas de roca de Quintana Roo son parecidas a las rocas costeras del este de Australia, de Chipre, Mallorca o Cabo de Trafalgar, todas asociadas a tsunamis».

Las costas de Cozumel muestran también las huellas del paso de un tsunami. Aquí una de sus playas (Foto de tripadvisor.com.mx)
Las costas de Cozumel muestran también las huellas del paso de un tsunami. Aquí una de sus playas (Foto de tripadvisor.com.mx)

También son parecidas a las rocas depositadas en Banda Aceh, Sumatra, por el tsunami de 2014, en el Océano Índico.

En el caso de Quintana Roo, la fuerza requerida para extraer este material desde el fondo del mar y depositarlo de semejante modo sobre la playa tuvo que haber sido enorme y solo como consecuencia de un tsunami, dicen los autores del estudio, según Romero Peñalosa.

¿Pero cuál tsunami?, pregunta Central 9.

Esta es la cuestión clave, responde el entrevistado.

«Según los investigadores, la mayor parte de los tsunamis en la zona se originan en el Caribe oriental, pero las olas de éstos no llegan con fuerza a la Península de Yucatán».

«Adicionalmente, modelos matemáticos de propagación de tsunamis muestran que un fenómeno de este tipo desencadenado por un sismo con potencia de 7.9 Mw (la escala sismológica que sustituyó la escala de Richter) cerca de las costas de Venezuela, por ejemplo, no llega a la Península.

«La estabilidad tectónica de la Península de Yucatán ha sido utilizada como argumento para refutar la aparición de tsunamis en esta área, incluso durante los tiempos prehistóricos».

Entonces, ¿cómo explicar las murallas de roca en Quintana Roo?

Los autores del estudio responden que por un tsunami.

A pesar de la creencia de que el área ha sido tectónicamente estable, dicen, hay evidencias, como las rocas de Quintana Roo, de la presencia de actividad sísmica durante el Pleistoceno tardío y Holoceno, en el este de la Península y en sus alrededores, ocasionada por temblores registrados en el “Sistema de fallas de Motagua / Islas Cisne».

Este sistema es una zona sísmica activa ubicada en el límite de la placa tectónica del Caribe con la placa de América del Norte.

Se compone de dos cadenas principales de fallas que corren a lo largo de la Fosa de las Islas Caymán y que se superponen al oeste de las Islas Cisne, en Honduras. De aquí, las fallas siguen hasta el oeste de Guatemala, donde continúan con el nombre de Motagua.

El templo maya en Xcaret, construido sobre una muralla de rocas (Foto de tripadvisor.com.mx)
El templo maya en Xcaret, construido sobre una muralla de rocas (Foto de tripadvisor.com.mx)

Esta zona se ha asociado con varios terremotos importantes, como el ocurrido el 4 de febrero de 1976, en Guatemala, donde murieron cien mil personas y con los sismos más recientes de 2009 y 2018, en Honduras, y el de 2018 en Guatemala.

Según los investigadores, añade Romero Peñalosa, esta región está identificada como una posible fuente de fuertes temblores capaces de generar olas de tsunami que alcancen a la costa oriental de la Península de Yucatán, como probablemente ocurrió hace más de mil años.

Para confirmar esta teoría, los investigadores usaron un modelo matemático para simular un tsunami generado por un sismo de 7.6 Mw en el Sistema de Fallas de Motagua/Islas Cisne, con 19 km. de profundidad y 110 km. de largo.

Resultados de modelo matemático

Estos parámetros se basaron sobre eventos recientes en la costa de Honduras, donde el sismo de 2009 tuvo una intensidad de 7.3 Mw y el de 2018, de 7.6 Mw. También usaron los datos del sismo de 2018 en Guatemala en 2018 con una intensidad de 7.7 Mw.

Los resultados de esa simulación muestran que un temblor con estas características puede generar olas de más de cinco metros de altura que lleguen a las costas de la Península.

Por lo tanto, concluyen los investigadores, es razonable proponer que un tsunami generado por un terremoto de 7.6 Mw en el Caribe con olas extremas, fue capaz de causar las formaciones rocosas que se ven en las playas de Quintana Roo.

¿Hay una fecha aproximada de la generación de ese tsunami?

Según Romero Peñalosa, este dato sigue siendo un desafío para los investigadores, porque en esas rocas no se han detectado residuos de conchas o moluscos adheridos a ellas, antes de su extracción del mar por el tsunami, lo que facilitaría la tarea de fijar una fecha.

Sin embargo, investigadores de la Universidad de Colorado lograron determinar la edad de las rocas encontradas en la Península, con la aplicación del carbono 14.

Determinaron que habrían llegado a ese lugar entre los años 500 y 800, aproximadamente, poco antes del Periodo Posclásico Maya.

¿Existe la posibilidad de que ocurra otro tsunami en la Península?

Estos y otros estudios aseguran que la Península de Yucatán es una zona relacionada con los riesgos sísmicos y con tsunamis, por lo que eso muestra la necesidad de revisar los protocolos de seguridad en la zona, responde Romero Peñalosa.

.-Con información de Diario De Yucatán

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