Un viaje al Inframundo Maya

Adéntrate a Xibalbá de noche

Por Carlos del Castillo

IMG-20170623-WA0014 Existen múltiples entradas a Xibalbá, escondidas entre el verde forraje de la Península de Yucatán, estos portales sagrados permitieron descender a los gemelos Hunahpú para enfrentar a los Señores del Xibalbá. ¿Conoces la historia de los hermanos Hunahpú? ¿Has oído hablar sobre el Inframundo Maya?

A 30 Km del Pueblo Mágico de Valladolid se encuentra Zazil Tunich, una obra de arte que la naturaleza construyó con el paso de miles de años. Con previa reservación nos atendió siempre amable y atento Armando Geded y su esposa María Mendoza. Antes de descender, Armando nos platicó sobre el lugar, era una antigua hacienda donde habían ocurrido grandes batallas y hechos históricos.
Poco a poco fuimos bajando las escaleras, la luz del sol iba obstruyéndose debido a la bóveda natural de la cueva, Armando nos pidió descendiéramos primero para admirar la belleza del lugar por vez primera, cada paso hacía retroceder la luz natural hasta que, una espectacular vista detuvo nuestros pasos. Grandes estalagmitas y estalactitas nos recibieron, en la parte más profunda un cenote de aguas sagradas y una gran plataforma llamada “Plataforma de los Dioses”.
El trayecto es extenso, debido a que el objetivo no sólo es disfrutar las frescas aguas del cenote, es un recorrido-guía donde nos platican las leyendas y detalles de lo que estamos contemplando; nos adentramos a ese misticismo del mundo maya que todos admiran.

IMG-20170623-WA0011 La estalactita más grande en Yucatán
Recorrer Zazil Tunich te permite abrir tu imaginación y darle nombre a las formaciones rocosas, puedes encontrar figuras como leones, hipopótamos, ornitorrincos e incluso hasta formaciones humanas, el límite es tu imaginación, seguramente el guía te mostrará las más famosas, y por supuesto la estalactita más grande en Yucatán, no hay registro alguno de otra. Asómate a la cueva del Alux y por qué no, tómate una fotografía en la “Travesía del Beso Maya” el recorrido puede concluir refrescándote en las cristalinas aguas del cenote de muy baja profundidad con pequeños peces “lub” nadando bajo tus pies.

Cierra la noche con una cena maya
Una vez finalizado nuestro recorrido, ascendimos al mundo terrenal y nos encontramos con otra bóveda mucho más grande, la bóveda de estrellas que estaba encima de nosotros; adentrarnos a Zazil Tunich fue un viaje en el tiempo: entramos de día y salimos de noche. Dependiendo del paquete que hayas escogido en el recorrido, puedes finalizar tu visita con una cena, donde verdaderas cocineras mayas la preparan alegremente, y digo alegremente, ya que al final ellas logran mostrar sus tradiciones a los turistas, haciendo que perduren en la mente de los visitantes. Y bueno, quizá hasta termines haciendo a mano tu propia tortilla.

Es un recorrido único en Yucatán, ya que no es sólo un cenote para darse un chapuzón, es una experiencia donde las piedras cuentan su historia. Revive la leyenda. Conviértete en un héroe y atrévete a visitar a los Señores del Xibalbá en Zazil Tunich.

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