Estilo de Vida

México, una película de “locura de verano”

José Luis García Agraz, cineasta

Por: Julio Leal Ortiz

 

José Luis García Agraz nace en la ciudad de México, estudió en el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos de la UNAM; director, productor, editor, guionista de cine y televisión. Como director algunas de sus películas son: Nocaut (1984), Desiertos mares (1995), Salón México (1986). Dirigió la serie Ingobernable proIMG_0542 prensa uady ducida por Netflix, al igual que la serie El señor de los Cielos. Su trayectoria ha sido reconocida con una Diosa de Plata, cinco Arieles de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas y seis nominaciones a este galardón, entre muchos más reconocimientos internacionales. Amigo lector, no sé si estés de acuerdo conmigo, me parece que muchas veces identificamos una película por los actores, sin embargo, hay que ver el trasfondo de todo ello, sin un director, nada de lo que vimos hubiera sido posible. Tuve el honor de charlar con José Luis, aprovechando una de sus visitas a Mérida y me respondió algunas inquietudes.

 

¿Yucatán, como punto de inversión para la industria del cine?

Yucatán, es el centro del universo y cuando los cartógrafos del futuro descubran realmente como es el universo, la gente se sorprenderá de ver que su centro está en Mérida y de ahí, gira todo. La ciencia no ha llegado aún, están aprendiendo, pero ya llegará el día. Yucatán es reconocido como patrimonio universal, pero también tiene extraordinarios artistas donde efectivamente se requiere otro enfoque para que el mundo descubra realmente lo que significa el yucateco.dvd-salon-mexico-1994-jose-luis-garcia-agraz-maria-rojo-D_NQ_NP_933221-MLM20728114217_052016-F

 

Desde esta parte de la república ¿cómo podríamos tener este acercamiento con el cine?

Tendrán que hacer como el cineasta yucateco Mario Helguera, irse a la Ciudad de México a estudiar cine o hasta que a alguien se le ocurra fundar una escuela aquí, a mí me gustaría, pero es algo que tiene que ver con administradores, empresarios… la cultura. Gente que organice y vea las cosas a futuro. Y repito lo que dijo el cineasta Mario Helguera “…que se tenga un respaldo del gobierno del Estado, ayuntamiento, asociación civil, secretaria de cultura…”.

 

¿Qué tipo de sentimientos vienen a usted

cuando ve sus películas?

Pasaron 20 años desde la última vez que vi Salón México, es como si viera un álbum de familia. Lo mismo que sientes cuando te ves de niño jugando en la playa, es algo muy personal. Con tantos años de pronto veo una de mis películas y pienso ¡ah caray, pude haber hecho las cosas diferentes!, en algunas cosas me perdono y en otras no.

 

desiertos_mares-313382071-largeAventura con pistolas

Ha de tener muchas anécdotas ¿nos podría

platicar una?

Una vez, filmando con Alfonso Cuarón, a las dos de la mañana cambiábamos de locación cuando de pronto vemos un convoy ¡armado hasta los dientes…! estaban abriendo un carro. En ese momento le digo al productor ¡vámonos cabrón!, por lo que arrancamos en reversa para no intervenir a los mafiosos, al mismo instante, ellos se suben a su camioneta y jalan ¡detrás de nosotros amenazándonos con pistolas! Finalmente, cambiaron su dirección y se fueron. Estábamos asustados y Cuarón dijo: “¡Me caga que me amenacen con una pistola!”. Le contesté: “¡Wey… todos odiamos que nos amenacen con una pistola en la cabeza!”. Pareciera que a Cuarón le sucede todos los días -reflexionó Agraz-.

 

¿El problema de que una película mexicana

no trascienda?

Tiene que ver con la parte mercadológica, el cómo vender una película. Los distribuidores son unos hijos de la “chingada” en general, sólo les importa el signo de pesos, lo comercial, no buscan distribuir películas complejas, el espectador quiere todo ya digerido, que no siempre es lo mejor.

 

En este año 2018, si México fuera una película, ¿qué título le pondría?

“La pachanga” o “Locura de verano”, porque está todo muy desgastado, las palabras las han manejado con tan poco sentido que ya la gente no cree en nada, desconfían de todos los partidos y la clase política. No cree que alguien vaya a ser mejor que el otro, todo el mundo sabe que hay muchos intereses, es una mercadotecnia gigantesca. A pesar, hay que tratar de ser mejores ciudadanos en todo lo que hacemos, como eIMG_4233studiantes, como trabajadores, porque si no, a este país se lo va a llevar el tren.

 

En este contexto ¿El cine puede cambiar a la gente?

No puede intervenir, es un medio de expresión artística o un medio de entretenimiento, lo más que puede hacer a pesar de que sea extraordinaria, es conmover un alma, un sentimiento, pero cambiar a la sociedad no. Hablando de La Dictadura Perfecta de Luis Estrada, es una comedia de un retrato de la realidad, la observa, pero no la puede modificar, no puede cambiar la realidad. La cultura es importante para los cambios, la ignorancia es amiga de la explotación y del totalitarismo.

 

 

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