El encanto de la imaginación maya

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Alas afueras del cenote Santa Rosa platicamos con tres artesanos locales, quienes desde hace cinco años cuentan con un espacio en el Parador para ofrecer a los visitantes piezas únicas hechas 100% a mano.

Para ellos, una artesanía representa algo más que solamente un souvenir, es proceso que nace de su imaginación y en el que, afirman, dejan siempre un pedazo de su corazón.

Manos que tejen el lugar de tus sueños

Las hamacas, sin lugar a dudas, son un sello característico de las tradiciones de nuestro estado y un yucateco sabe que no hay nada como disfrutar de una siesta en una de ellas. Desde los 14 años, doña Fermina Chan Ek se dedica al urdido de hamacas y hoy, a sus 72, aún continúa feliz realizando esta actividad.

“Prácticamente yo le enseñé a urdir a toda la familia: a mi papá, cuñados, a mi hijo, quien aparte de las hamacas hace grabado de madera. Toda la vida me he dedicado a esto con mucho cariño, y afortunadamente desde que nos dieron la oportunidad de venir y ofrecer nuestros productos a los visitantes, es que hemos logrado vivir mejor de nuestro trabajo”.

Talento natural para el oro verde

Por su parte, Cristina Itzá Briseño fabrica artesanías hechas con la fibra del henequén como figuras, bolsas, tortilleros y más. Ella encontró su vocación a partir de un curso al que la invitaron y, desde hace cinco años, esta actividad se ha convertido en su principal sustento.

“Por mucho tiempo se había olvidado todo lo relacionado con el henequén, afortunadamente su uso ha ido regresando poco a poco y ahora lo podemos transformar en artesanías y accesorios que les gusta mucho al turismo”.

La experiencia en el sosquil

A su vez, don Cecilio Huchim también se dedica al trabajo de artesanías de henequén desde hace 23 años, y cuenta que desde que el personal del cenote Santa Rosa les permitió comercializar ahí sus productos, han podido explotar como nunca su imaginación.

“Para nosotros esto es como tener un poco más de sangre en el cuerpo, nos fortalece y nos gusta que la gente se lleve un poco de nosotros a sus hogares. Es un gusto jugar con nuestra mente y dejar que fluya la creatividad para darle lo mejor de nuestra cultura al turismo”.

Además de los trabajos ya mencionados, don Cecilio también se dedica a la fabricación de hamacas y cuenta con un taller doble, en el que además de las artesanías también repara bicicletas y triciclos.

#ConsumeLocal

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