¿Qué soy yo maestro? O el silencio de los indecentes

Publicado el: 14 Febrero 2012

ife-listasPor José Luis Preciado

Llevamos 15 días discutiendo qué se puede y qué no se puede hacer en las intercampañas o tiempos de silencio electoral que abarca del 16 de febrero al primero de abril, hasta los partidos políticos autores de este mamotreto de reforma del 2007 están hechos bolas.

Se pierde un tiempo precioso que podríamos dedicar a ciudadanizar el proceso, invitar a la gente para que conozca a sus candidatos, que los escuche -puede sirve de algo- pero no, aquí estamos enredados en lo que se puede y no se puede con este maldito silencio electoral, ¿acaso debemos encerrar a los candidatos bajo llave para que se callen porque la gente está pensando? ¿Debemos pedir que los candidatos se vayan de este mundo y vuelvan hasta que el calendario mande y ordene que pueden hablar?

Así, con esta política de sospecha yo no esperaría más del 50% de los votantes en las urnas durante estas elecciones tan costosas donde, para empezar a sacar cuentas, cada credencial de elector nos cuentas 20 dólares.

¿Cómo llegamos a este nivel de enredos?

La respuesta es simple: los partidos políticos se apropiaron del IFE, lo penetraron y se hicieron del control total, ahora este monstruo se vuelve contra de ellos mismos –los partidos- y ya no saben ni cómo moverse.

Le dice Enrique Peña Nieto a su presidente de partido, Pedro Joaquín Coldwell “¿Qué soy yo maestro?” La respuesta sonó molesta… “eres precandidato”. Sí ni ellos –los candidatos- saben qué son, ¿qué somos nosotros los votantes? ¿Sólo simples y llanos votantes?

Además el voto hoy sirve de muy poco, porque las elecciones se deciden en los tribunales. Adiós a los espacios ciudadanos, se han perdido y nosotros lo hemos permitido. Sigamos pensando que la política es una porquería, adelante, dejemos a los políticos solos, a ellos les gusta, les conviene, solos hacen lo que quieren, hasta con los presupuestos.

¿En qué nos convertimos los ciudadanos?

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