Leer mientras esperas

Publicado el: 25 Agosto 2010

lectura

 

Por Virginia Carrillo

 

En el gimnasio vi hace pocos días a una joven, no mayor de dieciséis años, haciendo ejercicio en la caminadora al mismo tiempo que iba leyendo un libro. Eran los cuentos de Sherlock Holmes. Los momentos y espacios para leer pueden ser muchos y más de los que generalmente incorporamos a nuestros hábitos.

Con el propósito de fomentar la lectura en los momentos de inacción que todos tenemos a lo largo del día, por ejemplo durante el viaje en el transporte público o la estancia en una sala de espera, es que la Secretaría de Educación puso en funcionamiento 20 distribuidores de libros de su Biblioteca Básica de Yucatán en estos primeros días de agosto, en el marco de su programa “Lee mientras esperas”.

Funcionaban ya 12 distribuidores en hospitales de la ciudad, con la finalidad de que las personas que están en salas de espera ocupen su tiempo leyendo.

La coordinadora de la Biblioteca Básica de Yucatán (BBY), Verónica García Rodríguez, dijo que los 20 nuevos distribuidores estarán en el Hospital Regional de Alta Especialidad, el Instituto de Vivienda del Estado de Yucatán, la Secretaría de Seguridad Pública, en la JAPAY, la Procuraduría General de Justicia y la Secretaría de Hacienda, entre otras dependencias.

Otro de los proyectos que se pondrá en marcha es “Lee mientras viajas”, dirigido a los usuarios del transporte público de las empresas “Autobuses del Centro”, “Oriente” y “Auto Progreso”. García Rodríguez explicó que los pasajeros “podrán tomar de los distribuidores un libro de la colección, leerlo mientras viajan, dejar sus datos y comentarios en el buzón para que posteriormente personal de la BBY, vía telefónica, les proporcionen las opciones para obtener todos los textos.

“Los que así lo deseen podrán llevarse el libro a casa, terminar de leerlo y después regresarlo a los distribuidores o quedárselo”. Ambos proyectos acercan los libros al público en lugares cotidianos, con el propósito de “que la gente lea y comparta con su familia conocimientos antiguos y modernos que nos constituyen como pueblo”, explicó Verónica García. Benéfico para todos como sociedad, será hacer de la lectura una costumbre cotidiana y darle espacio aún en los pequeños momentos “muertos” que tenemos durante la rutina diaria.

5 Comentarios en este artículo

  1. Ana María Aguiar:

    En el Pilates, mientras espero mi turno, leo alguno de mis libros en turno, tengo varios kilos, quizá se llama libros en espera. Siempre hay espacio cuando se quiere leer.
    Anita Aguiar

  2. Ana María Aguiar:

    OCTUBRE 3 DEL 2010. SIGO LEYENDO LIBROS EN EL PILATES. LE REGALÉ RECIENTEMENTE “SHALOM ISRAEL” A ALMITA, CUYA HIJA VA A CONTRAER MATRIMONIO EN CANÁ DE GALILEA ESTE MES. ES UN PLACER LEER EN CUALQUIER CIRCUNSTANCIA. UN SALUDO A MI QUERIDA AMIGA VIRGINIA CRISTINA.
    ANITA AGUIAR

  3. ANA MARÍA AGUIAR:

    SIGO LEYENDO EN TODAS PARTES. NO HAY NADA MEJOR MIENTRAS ESPERAS , RECUERDA QUE UN LOCO AFECTO A LA LECTURA ES EL ORIGEN DE NUESTRA LITERATURA
    ANITA

  4. ANITA AGUIAR:

    Sigo leyendo en todas partes. Donde puedo y donde no puedo. No hay nada mejor que leer. Quizá sí hay,estoy segura de que sí hay, pero es más fácil leer.
    Anita

  5. ANITA AGUIAR:

    No sabría qué hacer sin un libro. El loco y la loca que iniciaron nuestra lit son inmortales

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