Por Carmen Garay.
Antes de reprocharle algo a Ana Rosa Payán, vale la pena tener muy en claro que nos referimos a una de las políticas yucatecas más destacadas a nivel nacional, que logró ser profeta en su propia tierra conquistando diputaciones, encargos federales y, ni más ni menos, la alcaldía de Mérida en dos ocasiones lo cual representa antes, y ahora todavía más, una proeza digna de considerar no sólo desde su aspecto meramente político, sino con una real perspectiva de género que a veces se malinterpreta como simples cuotas condescendientes.
Hace un par de años, me distinguió con la confianza de entrevistarla en su casa, revisar fotos, repasar recuerdos íntimos y familiares, así como satisfacciones y sinsabores derivados muchos de ellos de lo que, según dijo, ha sido un motor en su vida: su pertenencia a Acción Nacional, por sus valores afines, idearios y proyectos comunes. Apenas unos meses atrás de nuestra charla, Ana Rosa Payán le había dicho adiós a su partido en medio de la incredulidad y estupor de sus correligionarios. Otros, sólo criticaron la decisión como irreflexiva, derivada de un proceso interno que no le fue favorable.
Ana Rosa Payán reconoció que era y seguiría siendo panista y, precisamente por ese motivo, renunciaba; sólo así mostraría la descomposición que cierto grupo de poder había iniciado en el PAN al secuestrarlo y enquistarse. Y en plena coyuntura electoral de 2007, fruto de la alquimia de alianzas y coaliciones, surgió Todos somos Yucatán (TSY), que la lanzó como su candidata al gobierno del Estado. El resultado lo conocemos, así como las descalificaciones para la única diputación plurinominal obtenida por la fórmula TSY que muchas de la veces funge como el xix que completa la maquinaria arrolladora del PRI en el Congreso.
Nadie sabe para quién trabaja, reza el refrán. Pero la contadora Payán sí, y los reproches de su salida del blanquiazul, son poca cosa si se comparan a las críticas de que la gobernadora Ortega Pacheco la propusiera para ser Consejera Ciudadana del Instituto Estatal de Acceso a la Información Pública (Inaip). Según me dijo la contadora Payán en un salón de su casa, “los proyectos institucionales, son más grandes que las aspiraciones personales, deben serlo.” Y por eso, reiterada su distancia con el ejecutivo, aceptó.
Desde entonces, en el Inaip existe la voz disidente y crítica de Ana Rosa Payán. Sin embargo, su encargo ciudadano se contamina, si no políticamente, sí mediática y comunicativamente, cuando asume la condición de vocera de TSY, cuando llama al voto nulo, o como en esta ocasión, al hacer pública una carta para reintegrarse al PAN. La mujer que ha denunciado el proselitismo de ciertas autoridades, tiene un intenso fin de semana cargado de tintes electorales, para llegar al martes y volver a usar la playera “soy 100% transparente”.
Respeto a su carácter, admiro su firme determinación, que ella misma acepta como su mejor virtud y su peor defecto, que puede llamarse tenacidad o necedad. Finalmente, los motivos de Ana Rosa Payán, son de ella y residen en su voluntad, compartámoslos o no. Yo le reprocho, como simple ciudadana, que soslaye la labor de garante de transparencia que realiza, para hacer otro pronunciamiento político. Y, si renuncia al Inaip, considero que pierde mucho más la ciudadanía que lo que gana la política.







.
Enero 31st, 2010 at 3:24 pm
Interesante la lectura de este regreso, quizá no inesperado, pero muy al estilo de la ‘hija pródiga’. Si Ana Rosa regresa al PAN, ¿regresarán con ella los 27 mil votos que tuvo en 2007?
Aqui parece que los panistas ya están captando la idea de la estrategia ‘cerrar filas’. Todo sea porque el PRI no llegue a la alcaldía.
Ojalá que este año la oposición (toda ella) logre ponerse de acuerdo, digo… al final si ya es real una alianza PAN-PRD, ¿qué le cuesta al señor Nava aceptar a una ex alcaldeza? Sea como sea, nadie mejor que ella para aportarle experiencia al barco blanquiazul.
Aunque a mi, en lo personal, lo único que me emociona de esto es ver si la señora va a transparentar los números de las precampañas y las campañas. Digo, para variar…
¿Y será que Ivonne Ortega todavía recuerde “quien la puso ahí”?
Esto es casi tan emocionante como ver a los leones en playoffs o una novela de Televisa/Azteca.
Febrero 2nd, 2010 at 1:00 pm
AMIGA MIA…. ANTES QUE NADA TE FELICITO POR ESE TALENTO QUE TE CARACTERIZA COMO PERIODISTA… RESPETO COMLETAMENTE TU OPINION…
AHORA, HACIENDO A UN LADO EL PUNTO ANA “PIERDE MAS LA CIUDADANIA QUE LO QUE GANA LA POLITICA… APORTO: QUE INTERESANTE SERIA EL REGRESO DE ANA ROSA A SU PARTIDO??? QUE BUSCARIA, UNA CURUL O LA ALCALDIA????
SEA UNO U OTRO… QUIZA SURGIRIA OTRO RICO ENFRENTAMIENTO AL INTERIOR DEL BLANQUIAZUL LOCAL…BEATRIZ CON TODA SU CARGADA DE “SECUESTRADORES” CONTRA LA “PEQUEÑA” Y “DESAMPARADA” ANA ROSA QUE POR AMOR A SU PARTIDO DEJARIA MAL PARADA A LA TRANSPARENCIA DE LA ENTIDAD CON UN GOBIERNO QUE LE QUEDAN POCO MAS DE DOS AÑOS DE ADMINISTRACION…
AHORA, PATRICIO ESTARIA DE ACUERDO, CESAR NAVA QUE DIRIA.. HABRIA NEGOCIACION… ESTO HABRIA QUE VERLO, CON CIERTA EMOCION ESPEREMOS A VER QUE ES LO QUE DEPARA… GRACIAS MI CHAVA… BUENAS TARDES
Febrero 2nd, 2010 at 10:19 pm
Ahora sí, mi estimado Héctor, planteas un escenario sumamente interesante. Saludos mi chavo!
Febrero 16th, 2010 at 6:43 pm
Me parece que Ana Rosa es y será siempre de una sola pieza y gracias a eso ha logrado lo que sabemos, es momento de regresar a “casa” y poner todo su talento para enderezar el barco que la dirigencia nacional tiene de cabeza.
Bienvenida Ana Rosa y toda su doctrina.